CÓRDOBA

Los últimos días de mi viaje de Semana Santa pasé en Córdoba, la ciudad que más me hechizó con sus días soleados, sus patios de flores y su mezquita-catedral.

De mis clases de cultura española sabía que quería ir a Córdoba por la mezquita-catedral, dado que es la única en España, puede que en toda Europa.

Es impresionante la mezcla de cultura y símbolos cristianos y árabes. Nunca antes había entrado en una mezquita, lo que hizo la visita aún más memorable.

Lo que más me sorprendió eran los patios. Al llegar no sabía que Córdoba es conocido por ellos, pero la recepcionista en mi hostal me lo contó. Quería buscar sitios bonitos con pocos turistas. Tenía razón. En la mayoría de ellos estaba casi sola. En los que tienen acceso libre, sí había mucha gente, pero en los Patios de Viana, en los que se puede entrar por solo 5€, no había nadie.

También había unas flores bonitas en el Alcázar, donde podía entrar gratis, dado que era el jueves por la noche.