CARNAVAL DEL TORO

Fui a la Ciudad Rodrigo para ver la corrida de toros. Antes de ir ya sabía que no me iba a gustar de nada, pero pensaba que estudiando en España lo tenía que ver a lo menos una vez.

No era una tauromaquia muy cruel, pero era obvio que los toros no tenían derechos ningunos. En general la gente iba muy borracha dado que era un carnaval y no se preocupaba demasiado por los toros. Era evidente que para los chicos jóvenes es una tradición fastidiar los toros antes de salvarse tanto como para los hombres mayores.